(Y vamos a mantener nuestros pueblos limpios entre todos)

Hoy os traigo la receta de una tarta muy fresca y resultona. Espero que os guste.

Y de paso me quiero hacer eco de la preocupación de todos nosotros por la degradación del medio en nuestros pueblos.

Ingredientes para 10 raciones

  • Para la Base de Galletas
  • 150 g de galletas tipo digestive
  • 75 g de mantequilla
    Compota de frutos rojos
  • 300 g de mix de frutos rojos congelados (lo venden en Mercadona)
  • 1/2 limón, ralladura y zumo
    Crema de Queso y frutos rojos.
  • 1/2 taza (100ml) de leche
  • 1 (10g) sobre de gelatina neutra en polvo, equivale a 6 hojas de gelatina o 1 sobre de cuajada
  • 400 g de queso crema.
  • 3/4 taza (150g) de nata para montar
  • 1/2 taza (90g) de azúcar blanco o moreno
    Decoración.
  • frutos rojos frescos ( moras, frambuesas, arándanos, etc)
    Hojas de menta o hierbabuena

Elaboración paso a paso

Base de galletas

  1. Lo primero es triturar las galletas en un procesador de alimentos o metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo.
  2. Cuando las galletas estén bien trituradas añade la mantequilla previamente derretida y mezcla bien todo.
  3. Si puedes utiliza un molde desmontable, forra la base con un trozo de film transparente. Esparce la mezcla de galletas y presiona para que quede una base uniforme y firme. Refrigera la base en la nevera durante 10′.
    Compota de Moras
  4. En un cazo pon los frutos rojos junto con 1 Cda. de zumo de limón y la ralladura de medio limón. Cocina entre 5-10′ hasta que estén blandos. Retira del fuego y tritura con la batidora. Pasa la compota por un colador para quitarle las pepitas y reserva.

Crema de Queso y frutos rojos.

  1. En un cazo calienta la leche y disuelve la gelatina durante unos segundos a fuego bajo. Echa el queso crema y la compota de frutos rojos que ya tienes. Lo removemos con unas varillas o si se resiste mete la batidora y tritura hasta que no queden grumos. Cuando rompa a hervir retira del fuego. Deja que se temple 5 minutos.
  2. Mientras monta la nata con unas varillas eléctricas hasta que al darle la vuelta al bol no se caiga. Añade ½ taza de azúcar y bate unos segundos más. Añade la nata a la crema de queso y frutos rojos con movimientos envolventes.
  3. Vierte la mezcla sobre el molde y llévalo a la nevera durante un mínimo de 6 horas, o mejor toda la noche.
  4. Saca la tarta del molde y decórala como más te guste. A mí me encanta con moras, frambuesas, fresas, grosellas (o lo que tengas) y hojas de menta.
  • También puedes decorarla con mermelada de frutas del bosque pero queda más dulce.

Y más

¿Necesitamos un guardia que nos siga a todas partes para vigilar si nos comportamos con el civismo adecuado? ¿O debemos convertirnos en espías de nuestros propios vecinos para evitar que nadie haga nada indebido?​Yo contestaría a ambas preguntas con un NO rotundo, aunque con matices. El control permanente por parte de las fuerzas del orden es insostenible e imposible, mientras que la vigilancia mutua constante puede convertirse en una pesadilla. Esto no significa que debamos mirar hacia otro lado o renunciar a recriminar y denunciar las actitudes incívicas.​Lo que está claro es que el vandalismo y el incivismo deben tener —o al menos poder tener— consecuencias para quien los cometa. ​Las administraciones deben poner los medios necesarios para facilitar un buen comportamiento (papeleras, contenedores, avisos, señalización), pero también deben contar con la capacidad de controlar y sancionar a quienes infrinjan las normas (sin olvidar a los dueños de las embarcaciones que fondean casi en la orilla de nuestras playas).​ Ser un buen ciudadano no viene en el ADN: es el resultado de una combinación entre educación y temor a las consecuencias. Debe existir un control real y, si te pillan, una sanción ejemplar; solo así seremos más cuidadosos. ​Al fin y al cabo, ¿cómo vamos a exigir a las autoridades que mantengan nuestros pueblos limpios y en condiciones si somos los primeros en no cuidarlos?