Una semana más compartimos con vosotros recetas y más.
El asadillo manchego es uno de esos platos tradicionales que demuestran que, con pocos ingredientes y paciencia, se pueden lograr maravillas. Hoy te traemos la receta clásica y, de paso, abrimos el debate sobre el ingrediente que corona este plato.
Ingredientes
- 4 pimientos rojos grandes
- 4 tomates bien maduros
- 4 dientes de ajo
- Comino
- Sal, azúcar y AOVE
Preparación
1. El asado y el «sudado»
Primero asamos los pimientos en el horno a 180ºC con un poco de sal, masajeándolos previamente con un poco de AOVE. Cuando estén negros por un lado, les damos la vuelta hasta que estén asados por todos los lados. Después los sacamos a una olla y los dejamos tapados para que suden y se templen.
2. El sofrito de tomate
Mientras tanto, les haces un corte en forma de cruz con un cuchillo a los tomates en la parte de abajo y los escaldas en agua hirviendo medio minuto. Los sacas a un recipiente con agua con hielo, los pelas, les quitas las semillas y los picas muy bien. En una sartén pones un poco de aceite, los ajos muy picados y los tomates con un poco de sal y media cucharadita de azúcar. Lo cocinas a fuego lento hasta que esté bien hecho. Si ves que se seca mucho, añade un poco del caldo de los pimientos, ya que tiene que quedar caramelizado pero no seco. en ese momento añadimos una cucharada de comino en polvo y reservamos.
3. La mezcla final
Mientras tanto, pelas los pimientos (que ya estarán templados),les quitas las semillas y los cortas en tiras, asegurándote de no tirar el caldo que han soltado. Añade los pimientos escurridos al tomate -si es necesario echa un poco del caldo de los pimientos- y dales un par de vueltas para integrar los sabores.
Sugerencias de presentación: Se puede servir templado con unos huevos fritos o frio con ventresca y unos huevos duros, así como de guarnición con una carne o un pescado
El debate: ¿Qué huevos compramos?
Si te decantas por la opción de acompañar el asadillo con huevo, vale la pena detenerse a pensar en este ingrediente. Según los expertos, el valor nutricional de un huevo ecológico y el de una gallina de jaula es el mismo. Ahora bien, la diferencia real está en cómo se trata a esas gallinas.
¿Y cómo podemos saberlo?
Todos los huevos deben llevar una inscripción con una serie de números y letras impresos en la cáscara.
.El primer dígito te dice cómo se ha criado la gallina (0, 1, 2, 3)
.Las letras indican el país de origen ( por ejemplo, ES para España)
.Los demás números corresponden al código de la provincia, el municipio y la granja.
A nosotros lo que más nos debería importar es el primer número.
Código/ tipo de cría / condiciones
0. Ecológicas, Gallinas criadas al aire libre con alimentación 100% de agricultura ecológica. 1.Camperas, Gallinas con acceso al aire libre y corrales exteriores. 2. Criadas en suelo, Gallinas libres dentro de una nave cerrada, sin salida al exterior. 3. Criadas en jaulas, Gallinas que viven dentro de jaulas.
Las gallinas criadas en sistema de jaulas (conocida como jaulas en batería) viven en condiciones de hacinamiento extremo, disponiendo de un espacio individual equivalente a una hoja de papel tamaño DINA 4 aproximadamente. A menudo están de pie sobre suelos de alambre, lo que les provoca graves problemas de salud y de estrés continuo, además de impedirles estirar las alas o realizar sus comportamientos naturales esenciales. La gran mayoría de los supermercados en España incumplieron su promesa de eliminar los huevos de gallinas enjauladas (código 3) para finales de 2025. Aunque cadenas como Lidl, Aldi y Carrefour sí han cumplido este objetivo, todavía quedan huevos de la categoría 3 en los lineales de muchos supermercados.
Y con esta información, está en manos de cada uno decidir qué huevos compramos.




