Empezamos esta nueva sección de gastronomía donde cada semana vamos a compartir recetas y más cosas con nuestros lectores. Esperamos disfrutéis con nuestras recomendaciones.

Ingredientes:

* 2 latas de berberechos (cuanto más buenos mejor, pero tampoco hay que volverse loco).

* 2 limas (también lo podemos hacer con 1 limón, pero lo suyo es la lima).

* Una ramita de cilantro (si no lo soportas, no lo pongas).

* 1/4 de diente de ajo.

* Una ralladura de jengibre (se la enseñas nada más).

* Un trocito de ají (como no es fácil de encontrar, le puedes poner un trocito de guindilla de las de bote de toda la vida, siempre con mucho cuidado para no pasarte).

* 1/2 cebolla morada.

* Un poco de sal (muy poco).

 Preparación

 1. Abrimos las latas

 2. Reservamos el líquido.

 3. Cortamos la cebolla en juliana muy finita.

 4. En un bol ponemos el zumo de las dos limas.

 5. Un poco de sal (muy poco).

 6. La ralladura de jengibre (opcional).

 7. El ajo machacado.

 8. La cebolla.

 9. 3/4 del líquido de los berberechos (no se lo echamos todo porque quedaría muy aguado).

 10. El cilantro picado en trozos grandes.

 11. Los berberechos.

 12. Mezclamos y dejamos que se unan bien todos los sabores.

 13. Servimos en vasitos individuales con una rodajita de lima de adorno y en el último momento ponemos unos kikos por encima.

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¿Por qué no te gusta el cilantro?

Y ahora vamos a ver por qué no te gusta el cilantro. No, no es manía. Resulta que tiene una explicación científica.

«El rechazo al cilantro no es un capricho culinario, sino una condición genética real que hace que a muchas personas les sepa a jabón o detergente.

Esto es conocido popularmente como cilantrofobia y afecta a entre el 4% y el 14% de la población mundial.

Toda la vida pensando que era manía y no, mira por dónde.

Si tienes este problema, cambia el cilantro por perejil, pero ya siento decirte que no es lo mismo.