Acostumbrado a los fastos que representa para el alcalde de Níjar su peregrinar por las distintas pedanías de la Villa anunciando inversiones, estrechando manos, cortando cintas de inauguración, despachando sonrisas… a José Francisco Garrido le han debido pitar los oídos este martes desde San José como origen del abucheo.
Y no sin razón. Vecinos, particulares y empresarios han sufrido, sin previo aviso, cortes de agua de más de cinco horas durante la mañana de este martes, 23 de junio, día de la Noche de San Juan. Otra muestra de la gestión de Emanagua con el consiguiente perjuicio, y mucho, para los afectados que, en el caso de los hoteles, bares, restaurantes y otros establecimientos turísticos, ha sido mayúsculo ante la inmediatez de una celebración que se presenta concurrida.
Ante el abandono sistemático de un servicio público imprescindible por parte de una de las principales empresas municipales de Níjar, el gobierno de Garrido ha demostrado su incompetencia ante una gestión institucional tan deficiente, suscitando generales reproches por parte de ciudadanos indignados por tantos y frecuentes deterioros en servicios de primera necesidad.
Otro grave incumplimiento de gestión por parte del Gobierno municipal nijareño que genera un profundo quebranto institucional por el abandono de estos servicios básicos, ya de por sí imperfectos, fomentando el desencanto y desconfianza ciudadana a la vista de la política municipal desarrollada por la Corporación municipal de esta Villa. Un Gobierno que el electorado puede castigar con dureza en las urnas el próximo año.
