Con frecuencia, los políticos resultan redundantes a la hora de seducir a la ciudadanía con sus logros o los del gobierno que representan. Una prueba documental de la argucia nos la ofrecen cada día tratando de acomodar la verdad a sus intereses, en este caso a cuenta del desempleo de la provincia de Almería. Mas la realidad es tozuda.
Tras la publicación por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre de 2026, el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, se apresuró en ofrecer su particular versión sobre la materia en este tierra. El representante del gobierno socialista valoró “de forma muy positiva la evolución del mercado laboral en la provincia” ante el continuo aumento de creación de empleo, “consolidando un mercado laboral cada vez más fuerte y dinámico”. Casi nada la levitación. Un relato precisamente en una provincia con una tasa de paro del 16,95%, una de las más elevadas del país, seis puntos por encima de la media nacional y 63.100 parados. Una situación que contrasta de forma notable con la evolución positiva del -7,87% de parados que el conjunto del país ha experimentado al término del primer semestre del año.
No está mucho mejor Andalucía, que no logra descolgarse como la Comunidad con la mayor tasa de desempleo del país: 14,56% y 627.100 desempleados, 4,69 puntos por encima de la media nacional y a la cabeza también de las cuatro regiones en España que han visto aumentar el desempleo en el segundo trimestre del año, según la EPA, en comparación con el anterior.
No obstante, el subdelegado Martín se empecina en confundir a la ciudadanía y ofrecernos una tendencia triunfalista en materia de desempleo, un relato que los datos de la EPA le rebaten, muy lejos todavía de la excelencia que proclama para la provincia.
Cabría exigir al representante del Gobierno en Almería, también a otros, que en el ejercicio de su cargo sean más prudentes y menos triunfalistas a la hora de proyectar la verdadera situación de esta tierra. Un relato atildado con datos, manifestaciones, y comparaciones que no hacen más que encubrir la realidad de este territorio en materia de desempleo muy lejos todavía de los estándares que pregona.
A pesar de los almerienses, la provincia está aún lejos de subir a los cielos en tasa de desempleo y Martín más cerca de la irresponsabilidad institucional al pretender como politico acicalar la verdad a sus intereses con este tipo de declaraciones.
