Adheridas a las rocas y expuestas al continuo movimiento de las mareas, las lapas ferrugíneas forman parte de la franja más cercana a la costa del Mediterráneo. En el litoral andaluz, su presencia ha aumentado de manera significativa durante los últimos años. El censo autonómico realizado en 2025 estima una población adulta de alrededor de 65.000 ejemplares, más del doble de los contabilizados en 2022, cuando se superaban los 30.000 individuos adultos.
Estos datos son producto de los trabajos de seguimiento llevados a cabo por la Junta de Andalucía dentro del Programa de Medio Marino de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente. El estudio permite observar la evolución de la especie, conocer su distribución por el litoral y analizar la incorporación de nuevos individuos a unas poblaciones que, pese a su crecimiento, continúan siendo vulnerables.
La lapa ferrugínea (‘Patella ferruginea’) es un molusco gasterópodo marino exclusivo del Mediterráneo. Puede alcanzar hasta diez centímetros y se reconoce por las gruesas costillas radiales de su concha. También recibe los nombres comunes de lapa ferruginosa o lapa herrumbrosa, debido al característico tono rojizo, similar al óxido, que presenta su superficie.
Su hábitat se encuentra en la zona rocosa más próxima a la línea de costa. Allí permanece fuertemente fijada al sustrato, en un espacio sometido a los cambios de las mareas y a la acción del oleaje. Su cercanía a tierra facilita la observación y el seguimiento, pero también la expone a las alteraciones del litoral y a la presión humana. La especie está catalogada ‘en peligro de extinción’ y conserva una distribución fragmentada en las costas andaluzas.
El estudio ha concretado que el 70% del reclutamiento registrado en Andalucía se concentra en las provincias de Cádiz y Málaga. En Sotogrande se han contabilizado 5,2 ejemplares por metro lineal, mientras que en la Isla de Las Palomas se alcanzan los cinco individuos por metro. Se trata de las densidades más elevadas recogidas en el censo regional del pasado año. En el resto de Andalucía, los valores más destacados se localizan en el sector occidental de Málaga. Puerto Banús registra una densidad de 1,75 ejemplares por metro lineal, la cifra más alta observada fuera de la provincia gaditana.
