La Junta de Andalucía ha liberado en el mar durante 2026 un total de 35 tortugas bobas (‘Caretta caretta’), después de que los ejemplares hayan completado los cuidados necesarios para regresar a su medio natural. Las sueltas se han desarrollado en seis jornadas celebradas en distintos puntos del litoral andaluz, y han cerrado procesos muy diferentes, desde la recuperación de animales encontrados con escasa movilidad o lesiones hasta la crianza controlada de tortugas nacidas en los dos nidos localizados en 2025 en las playas almerienses de Mojácar y Roquetas de Mar.
Las tortugas liberadas tienen edades, tamaños e historias diferentes: algunas habían pasado años en el medio natural antes de necesitar asistencia, mientras que otras nacieron en el verano de 2025 y han permanecido durante sus primeros meses bajo cuidados especializados. Antes de recibir el alta, los equipos comprueban su estado sanitario, condición física, comportamiento, capacidad para nadar y evolución del peso.
Nido de Mojácar
El grupo más numeroso liberado en lo que llevamos de 2026 estaba formado por 27 tortugas procedentes de un nido localizado en junio de 2025 en la playa de la Piedra Villazar, en Mojácar. Los servicios municipales alertaron al 112 tras observar la presencia de una tortuga marina que parecía estar intentando excavar en la arena para realizar la puesta.
El aviso activó el protocolo de atención a eventos de anidación de tortugas marinas, por lo que la zona fue balizada, vigilada e inspeccionada para valorar los riesgos derivados de las mareas, los temporales o una posible inundación. La ubicación aconsejó trasladar los huevos a un emplazamiento más seguro.
El nido contenía 99 huevos. De ellos, 79 fueron depositados en la playa de Río Abajo y otros 20 se trasladaron a las instalaciones de ‘Oasys MiniHollywood’ de Tabernas para su incubación controlada. Entre el 11 y el 16 de agosto del año pasado, emergieron 37 crías de los huevos mantenidos en la playa y 13 de los llevados a la incubadora. La posterior revisión del nido permitió recuperar otros seis neonatos, hasta alcanzar 56 tortugas nacidas.
Los ejemplares fueron trasladados al CEGMA para iniciar su etapa de mantenimiento, seguimiento y crianza controlada. Durante este periodo se realizaron pesajes semanales, revisiones veterinarias individualizadas y mediciones mensuales para comprobar su crecimiento y desarrollo. Las entidades ‘Aquarium Costa de Almería’ y ‘Selwo Marina’ han participado en la cría de los ejemplares en condiciones controladas, acogiendo a varios de los animales durante parte del proceso y colaboraron en el seguimiento de su evolución.
De esta forma, 27 tortugas fueron liberadas el 15 de junio en Mojácar. Los ejemplares superaban los 1,2 kilos, mostraban un comportamiento normal y presentaban una condición física y un estado sanitario acordes con su reintroducción. Cerca de un año después de la localización del nido, los ejemplares regresaron al mismo entorno litoral en el que comenzó el dispositivo desplegado para proteger la puesta.
Roquetas de Mar
La última liberación tuvo lugar el pasado 24 de julio en la playa Serena de Roquetas de Mar. Los dos ejemplares procedían de un nido registrado el 30 de julio de 2025, el segundo localizado en esa franja del litoral roquetero durante aquella temporada. En este caso, los equipos rescataron 38 huevos y los trasladaron a las instalaciones de ‘Bioparc’, en Fuengirola, para su incubación controlada. Dos resultaron viables y eclosionaron el 22 de septiembre, después de 53 días de incubación.
Las crías pasaron sus primeros meses de desarrollo en el CEGMA de Algeciras y, posteriormente, fueron trasladadas al ‘Aquarium Costa de Almería’ para continuar la fase de crianza en condiciones controladas para incrementar sus posibilidades de supervivencia. Cuando fueron soltadas, pesaban cerca de dos kilos, medían unos 20 centímetros, y habían alcanzado el desarrollo adecuado para desenvolverse en el medio natural.
Conservación marina
La tortuga boba es una especie amenazada que habita en mares cálidos y realiza grandes desplazamientos a lo largo de su ciclo vital. Aunque pasa la mayor parte de su vida en el agua, su anidación se produce en tierra. Las hembras se acercan a las playas, generalmente durante los meses de junio y julio, para excavar los nidos y depositar los huevos.
Las jornadas de liberación permiten explicar a escolares y vecinos el trabajo desarrollado desde que se localiza un animal o un nido, hasta que las tortugas pueden volver al mar. Mantener las playas y los mares libres de residuos, no interferir cuando una hembra intenta anidar y comunicar con rapidez cualquier varamiento o captura accidental facilita la intervención de los equipos especializados, y contribuye a conservar el hábitat de esta especie.
