Alquilar una vivienda vacacional en la costa este verano en España será, de media, un 6,5 % más caro que en 2025. Según los datos del nuevo informe sobre los precios del alquiler semanal en las principales zonas de costa españolas elaborado por Grupo Tecnitasa, el precio medio nacional alcanza los 1.353 euros por semana, frente a los 1.270 euros semanales registrados el año anterior.

Este incremento supone que los españoles tendrán que destinar 83 euros más a la semana para alquilar una vivienda en costa durante el mes de agosto. La subida confirma que el mercado vacacional continúa al alza, aunque lo hace en un escenario de mayor moderación en el crecimiento medio nacional respecto al ejercicio anterior.

En la provincia de Almería, el precio del alquiler en costa no sobrepasa la media nacional salvo en San José-Níjar y Mojácar. Según Tecnitasa, para una vivienda media de entre 65 y 80 metros cuadrados en primera línea de playa, una semana, los precios varían según las distintas localidades. Así, San José-Níjar tiene un precio semanal de 1.400 euros, el mismo que Mojácar, seguida a continuación por Pulpí (1.200); Vera (1.150); Roquetas de Mar (1.100); Aguadulce (1.000); y Almería (900).

La diferencia entre los alquileres más altos y las rentas más económicas continúa siendo muy significativa en la costa española. En las ubicaciones más exclusivas, con mayor demanda turística y una oferta más limitada, los precios siguen alcanzando niveles elevados. El importe más alto del informe vuelve a localizarse en Puerto Banús, en Marbella (Málaga), donde un piso de 110 metros cuadrados alcanza los 3.800 euros semanales.

También destacan algunas zonas de Baleares, como Portocolom, en Santanyí, donde una vivienda aislada de 250 metros cuadrados alcanza los 3.600 euros semanales, o en el Puerto Ibiza, donde un piso de 100 metros cuadrados se sitúa en 3.450 euros a la semana. En el extremo opuesto, el precio más bajo se encuentra este año en Playa Murallón, en Tapia de Casariego (Asturias), donde un apartamento de 55 metros cuadrados puede alquilarse por 560 euros a la semana.

El mapa de las subidas cambia y el Mediterráneo gana protagonismo

Este año, las mayores subidas se concentran en Granada, Castellón, Cádiz, Alicante, Valencia, Murcia y Tarragona, provincias que registran incrementos superiores al 8 % en el alquiler semanal en costa.

En Granada, por ejemplo, un apartamento de 80 metros cuadrados en la playa de San Cristóbal, en Almuñécar, alcanza los 1.600 euros semanales. En Cádiz, un piso de 130 metros cuadrados en Marina de Sotogrande, en San Roque, se sitúa en 2.500 euros a la semana. En Alicante, un apartamento de 75 metros cuadrados en la Playa de San Juan alcanza los 1.785 euros semanales.

En un segundo grupo se sitúan Barcelona, Almería, Las Palmas, Vizcaya, Girona, Baleares y Gipuzkoa, con subidas de entre el 5 % y el 8 %. Entre los ejemplos de este tramo, en Barcelona un apartamento de 75 metros cuadrados en la Playa de Castelldefels alcanza los 1.950 euros semanales, mientras que en Girona un apartamento de 60 metros cuadrados en primera línea de playa en Cadaqués se sitúa en 1.850 euros.

Por debajo de ese umbral aparecen A Coruña, Santa Cruz de Tenerife, Lugo, Pontevedra y Huelva, donde los incrementos se mueven entre el 2 % y el 5 %. En A Coruña, un piso de 85 metros cuadrados en la Playa de Riazor alcanza los 1.500 euros semanales, mientras que, en Pontevedra, Sanxenxo concentra algunos de los importes más altos de la provincia, con un piso de 110 metros cuadrados en primera línea de playa por 2.500 euros semanales como ejemplo.

Por su parte, Asturias, Cantabria y Málaga muestran una escasa variación respecto al año anterior. Este comportamiento resulta especialmente relevante en el caso de Málaga, que en 2025 figuraba dentro del tramo de mayores incrementos, por encima del 12 %, y que este año, aunque se mantiene en este tramo, su situación no se incrementa respecto al ejercicio pasado. Aun así, la provincia sigue concentrando el precio máximo nacional, localizado en Puerto Banús.

“El mercado del alquiler vacacional en costa sigue mostrando una fuerte sensibilidad a la ubicación, la superficie, la tipología del inmueble y la cercanía real a la playa. Los datos de este año reflejan que la presión sobre los precios continúa, pero también apuntan a una cierta normalización del ritmo de crecimiento. No estamos viendo, con carácter general, los repuntes de mayor intensidad registrados en ejercicios anteriores, sino una subida más contenida en el promedio nacional”, afirma Fernando García Marcos, director técnico de Grupo Tecnitasa.