Bear no sabe cómo confesar su amor por su amiga Nikki, así que pide un deseo con una ramita de sauce, pero hay que tener cuidado con lo que uno desea…
En los últimos años ha habido un auge de directores que tuvieron sus orígenes como creadores de contenido. Backrooms de Kane Parsons, Háblame de Michael y Danny Philippou, entre otros. Ahora añadimos a esta lista Obsesión, dirigida por Curry Baker. No es casualidad que todos estos Youtubers decidieran dirigir películas de terror. Este género, criminalmente obviadoen la temporada de premios, es de los pocos que consiguen tener mucho impacto visual por poco presupuesto. Pero aun así nadie podía anticipar que Obsesión, con un presupuesto de 750.000$esté superando los 350 millones en taquilla.
Obsesión magnifica el horror de las relaciones abusivas dándoles un baño en las aguas del cine de terror. Aunque el enfoque siempre se mantiene en el personaje de Bear, Baker se niega a empatizar con él ni con sus acciones, optando por resaltar en pequeños destellos la situación extrema del personaje de Nikki. Utilizando tomas largas y espacio negativo, Baker crea una sensación de incomodidad absoluta que genera una anticipación constante hasta el último plano. Se puede considerar Obsesión el gemelo malvado de 500 días con ella.
Aunque haya momentos donde se note el bajo presupuesto, siempre es admirable ver como estos límites económicos empujan la creatividad de los directores hasta llegar a ofrecernos esta clase de experiencias memorables en las salas de cine. Solo queda ver si Obsesión consigue mantenerse en las mentes de los miembros de la Academia hasta la temporada de premios.
Una crítica de Ambar Sidbury
