Los datos son contundentes respecto a las adopciones de perros y gatos en España, reflejando un claro descenso respecto a años previos: en 2025, fueron adoptados 120.000 animales, de los 285.000 disponibles, lo que representa el 42% del total que llegan a los centros de acogida, según el informe Él Nunca lo Haría de la Fundación Affinity.
El informe estima que en el año 2025 se adoptaron en torno a 72.000 perros de los 169.000 recogidos, una cifra que marca un mínimo desde la pandemia, cuando se registraron unas 79.000 adopciones. En comparación con 2024, la adopción canina supone una caída del 18%. En cuanto a los gatos, la tendencia también es a la baja. De los 116.000 gatos recogidos por las entidades, solo se adoptaron 48.000, un 14% menos que el año anterior.
«La adopción tiene un impacto que va mucho más allá de la familia y el animal que se encuentran: ayuda a descongestionar los centros y permite que otros animales también tengan una oportunidad», afirma Isabel Buil, directora de la fundación, instando a promover «una adopción responsable, informada y comprometida».
Causas del descenso
El descenso de las adopciones en España, alcanzando mínimos desde la pandemia de 2020, responde a varias causas, señala dicho informe. El incremento del tiempo de permanencia de los animales en los centros de acogida se debe, entre otras causas, a problemas de comportamiento de las mascotas, la pertenencia a razas consideradas potencialmente peligrosas, las enfermedades crónicas, el tamaño o la edad.
Asimismo, se aprecia un factor de decisión. En 2025, el 35% de las familias interesadas en adoptar finalmente no lo hicieron, principalmente por no encontrar un tamaño concreto y por no aceptar las condiciones de adopción. Sin embargo, cuando la adopción se formaliza, 9 de cada 10 se consolidan con éxito. En el porcentaje que no llega a consolidarse, los motivos más habituales están relacionados con el comportamiento del animal o haber descubierto una responsabilidad mayor de la esperada.
