Según el estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y Umivale Activa, a nivel nacional, España registra una tasa media del 6% de jornadas laborales perdidas sobre el total de las pactadas, reflejando el fuerte repunte de ausencias del puesto de trabajo por bajas médicas en los últimos años, con un repunte de la tasa del 34% entre 2019, periodo previo a la escalada del fenómeno que comenzó con la pandemia, y 2024 -el periodo analizado es de 2018 a 2024-.

En términos de impacto absoluto, el conjunto de las comunidades autónomas suman cerca de 400 millones de jornadas de trabajo perdidas al año (399,36 millones en las regiones analizadas), tensionando no solo los costes de la Seguridad Social (en 2025 se destinaron 18.413 millones de euros a prestaciones por incapacidad temporal) sino también la capacidad operativa y organizativa del tejido empresarial.

Detrás de este dato nacional se esconde una profunda brecha territorial en la incidencia de las bajas, de hasta 4,2 puntos porcentuales entre la que mayor y menor registran. Las diez provincias con mayor porcentaje de jornadas perdidas muestran niveles notablemente superiores a la media española, lideradas por Las Palmas (8,64%) y Vizcaya (8,54%), seguidas de la totalidad de las provincias gallegas y vascas, del archipiélago canario y parte del norte peninsular: Lugo (7,84%), Álava y La Coruña (ambas 7,76%), Santa Cruz de Tenerife (7,71%), Palencia (7,39%), Pontevedra (7,38%), León (7,37%) y Ourense (7,19%).

En el extremo opuesto, las diez provincias con menor tasa de ausencias por incapacidad temporal se sitúan sensiblemente por debajo de la media. La cota más baja la registra Jaén (4,40%), seguida de Córdoba (4,63%), Zamora (4,81%), Ávila (4,85%), Almería y Soria (ambos 4,90%), Madrid (4,93%), Málaga (5,02%), La Rioja (5,05%) y Baleares (5,07%). El absentismo en el resto de provincias andaluzas es del 6,37% en Huelva, Sevilla (6,08%), y Cádiz (5,25%)

Por su parte, en términos de volumen absoluto, las regiones que concentran un mayor número total de jornadas perdidas son Cataluña (75,6 millones de jornadas), la Comunidad de Madrid (61,6 millones) y Andalucía (59,1 millones), que conjuntamente representan más del 49% del total nacional. Unas cifras que, en este caso, coinciden con las regiones que acaparan un mayor volumen de ocupados. Por el contrario, las comunidades autónomas con un menor número absoluto de jornadas perdidas serían La Rioja (2,3 millones), Cantabria (5,2 millones) y Extremadura (7,6 millones).