Maia es una abogada que debe correr por la ciudad de Londres para asesinar al testigo de un crimen para salvar a su hijo secuestrado.

A la carrera (The Runner en original) es la última película que ha cagado Prime. La trama cuelga de un hilo tan frágil que con pensar en ella brevemente toda su lógica se cae a pedazos. A lo largo de su trayectoria por las calles de Londres, Maia tiene un millón de oportunidades para llamar a alguien y acabar con la situación en la que está, pero en todo momento opta por hacer alguna tontería que empeora su situación. El colmo es cuando llega el «plot twist» que no tiene lógica ninguna. Como alguien que ha vivido muchos años de su vida en Londres puedo asegurar de que el plan de nuestra protagonista no habría funcionado. La película intenta hacer una crítica profunda sobre la dependencia de la sociedad a la tecnología, pero flojea flagrantemente cuando te das cuenta de que la trama se resuelve gracias a la tecnología.  

A la carrera es una de las muchas películas recientes que forman parte de la nueva era de «second screen viewing» popularizada por Netflix. Películas que puedes «ver» mientras miras el móvil. Es triste que hayamos llegado a esto. Los estudios con plataformas, (Netflix, Disney, Prime…) no les interesa crear películas ni series, ahora se dedican a crear contenido.

Por mucho que esta película quiera tintarse con una moralidad superior reconociendo el mal que nos hace la tecnología, no deja de ser tan hipócrita que me parece lo más tristemente divertido de la película.