El servicio de estudios de la entidad bancaria recuerda que España dispone de capacidad eléctrica suficiente pero no siempre se localiza donde existe mayor demanda residencial.

El análisis identifica varias provincias donde la capacidad eléctrica disponible resulta insuficiente para abastecer un volumen de viviendas equivalente al déficit residencial acumulado hasta 2025 si no se acometen nuevas inversiones en la red. Entre ellas destacan Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Castellón, Toledo, Granada, Cádiz, Almería, Zaragoza, Lleida o Jaén.

Coincidiendo con las nuevas propuestas que se van a exigir a los centros de datos en materia energética, el informe elaborado por BBVA Research señala que la falta de capacidad en la red eléctrica se está convirtiendo en un nuevo cuello de botella para la construcción residencial en España. Aunque reconoce que no es el principal factor que limita la oferta de vivienda, la necesidad de reforzar o ampliar la infraestructura eléctrica está retrasando la ejecución de promociones inmobiliarias y la llegada de nuevas viviendas al mercado, una circunstancia que se encuentra latente en el mercado desde hace meses.

El informe recuerda que ampliar la red eléctrica en grandes desarrollos urbanísticos puede requerir entre cinco y ocho años, debido a la planificación de la red, las autorizaciones administrativas, la evaluación ambiental, la adquisición de suelo y la construcción de las infraestructuras necesarias, una circunstancia, señala que ya afecta a distintos proyectos residenciales en España. 

Líneas de actuación

BBVA Research identifica cuatro líneas de actuación para reducir este nuevo cuello de botella: acelerar la inversión en redes eléctricas y anticiparla al desarrollo urbano; mejorar la coordinación entre la planificación urbanística y la eléctrica; optimizar la asignación de capacidad disponible reduciendo los bloqueos existentes; e impulsar el almacenamiento energético y la flexibilidad del sistema para aprovechar mejor la infraestructura disponible.

Este informe concluye que la falta de capacidad eléctrica no afecta por igual a todo el territorio. Aunque España dispone de capacidad eléctrica suficiente en términos agregados, esta no siempre se localiza donde existe mayor demanda de vivienda, por lo que numerosas promociones requerirán nuevas subestaciones o refuerzos de la red antes de poder desarrollarse.