El inicio del nuevo curso vuelve a poner a prueba el presupuesto de las familias españolas, con una cesta escolar básica que ya supera los 500 euros por alumno y acumula un encarecimiento del 19% desde 2022

Quedan menos de dos semanas para que llegue septiembre pero muchas familias españolas ya empiezan a hacer números para afrontar uno de los gastos habituales después de las vacaciones: la vuelta al cole. Libros, mochilas, cuadernos, zapatillas o ropa deportiva vuelven a formar parte de la lista de la compra, con una factura que continúa muy por encima de la registrada hace apenas unos años.

Preparar una cesta escolar básica con libros de texto en papel cuesta este año 505,16 euros por alumno, según un análisis elaborado por el comparador de precios Idealo. La cifra apenas crece un 1% respecto al curso anterior, aunque la perspectiva cambia considerablemente cuando se amplía el periodo: desde 2022, el coste se ha disparado un 19%.

Esto significa que una familia tiene que desembolsar actualmente unos 80 euros más por estudiante que hace cuatro años para reunir los productos básicos analizados. Una diferencia que puede multiplicarse fácilmente en hogares con dos o más hijos en edad escolar y que llega después de varios ejercicios marcados por el encarecimiento general del coste de la vida.

No todos los productos escolares, sin embargo, evolucionan de la misma manera. Las mochilas son el artículo que más se ha encarecido durante el último año, con un incremento del 11,25%. Precisamente uno de los elementos más reconocibles de cada vuelta al cole es el que registra la mayor subida de todos los incluidos en el análisis.

La papelería también obliga a rascarse algo más el bolsillo. Esta categoría aumenta un 5,26% y alcanza un gasto medio de 50,80 euros. Los libros de texto impresos, tradicionalmente una de las partidas que más pesan sobre el presupuesto familiar, experimentan una subida más moderada, del 1,6%, aunque su elevado precio hace que sigan concentrando buena parte de la factura: su coste se sitúa en 371,73 euros.

La aparente estabilidad del gasto total se explica porque otros productos han seguido el camino contrario. El equipamiento deportivo se abarata de forma considerable respecto al año anterior. El precio del chándal cae un 19%, hasta situarse en 20,97 euros, mientras que el calzado deportivo baja un 9% y queda en una media de 28,93 euros.

Estas rebajas consiguen amortiguar el incremento de mochilas, material de papelería y libros y permiten que la cesta completa solo avance alrededor de un 1% interanual. El problema aparece al comparar el desembolso actual con el de hace cuatro años. La vuelta al cole se ha estabilizado después de haberse encarecido notablemente, por lo que una inflación más moderada no implica recuperar los precios anteriores.

Así lo explica Kike Aganzo, director de Comunicación de Idealo, quien señala que la diferencia resulta especialmente importante para las familias porque evidencia que, aunque las subidas puedan frenarse, los precios permanecen en niveles superiores a los de años anteriores. Una situación especialmente visible en un gasto difícil de esquivar cuando comienza un nuevo curso.

Ante esta factura, la planificación puede convertirse en una de las principales herramientas para aliviar el bolsillo. Comparar precios antes de comprar, vigilar promociones y evitar concentrar todas las adquisiciones en el último momento puede ayudar a reducir el desembolso. También resulta conveniente reutilizar mochilas, estuches y otros materiales que continúen en buen estado, siempre que no sea imprescindible renovarlos.

El mercado de segunda mano ofrece otra posibilidad para determinados artículos, especialmente cuando se trata de productos que pueden aprovecharse durante varios cursos. Con una cesta que ya supera los 500 euros por estudiante, adelantar las compras y comprobar qué material del año anterior sigue siendo útil puede marcar una diferencia en una vuelta al cole que, aunque apenas sube respecto a 2025, cuesta casi una quinta parte más que en 2022.